Ver Helsingborg, Suecia, y Helsingor, Dinamarca, a orillas del Oresund

Puente Oresund

La ciudad de Helsingborg en la costa sur de Suecia es su puerta de ingreso a este país europeo, pero también a la costa norte de Dinamarca. Cuando su crucero por Europa navegue a través del Oresund, el estrecho que separa estas dos tierras, podrá visitar ambos países.

Helsingborg es una ciudad encantadora que no ha perdido casi nada de su estilo y arquitectura medievales. Este hermoso destino se aprecia mejor en un recorrido a pie, ya que las calles son muy cómodas para recorrer caminando. De hecho, el área de la ciudad de Kullagatan fue la primera calle comercial solo para peatones en toda Suecia.

Continúe su estancia con un viaje al Fredriksdal Friluftsmuseum, un museo al aire libre que le permitirá explorar muchos de los hermosos edificios antiguos de la ciudad. Ver estas obras de arte desde el exterior es una cosa, pero explorar los interiores y conocer a la gente que vivía allí seguramente será memorable.

A las afueras de la ciudad se encuentra Sofiero, que fue la antigua residencia de verano de la familia real sueca. Recorriendo estos encantadores jardines, es difícil comprender por qué la familia real dejó de vivir allí. Muchas de las habitaciones del castillo están bien conservadas, aunque en la actualidad hay un restaurante. Los jardines que rodean el castillo también han sido restauradas.

Es también bastante fácil cruzar de Helsingborg a Helsingor, la ciudad situada directamente en la otra orilla del estrecho en Dinamarca. Desde el año 2000 las dos ciudades han estado conectadas por el magnífico puente Oresund de casi 10 km, aunque puede tomar un ferri para cruzar si así lo prefiere.

Helsingor es famoso por ser el escenario de la famosa obra de Shakespeare, Hamlet. Y el cercano Castillo de Kronborg fue la inspiración para la fortaleza en el drama donde se desarrolla casi toda la acción. Esta es una parada que los fanáticos de The Bard seguramente no deberían perderse.