N.º 6 Bahía Trunk, St. John

Hay momentos en la vida en que lo único que se necesita es una hermosa playa. Un mar de aguas cristalinas. Blanca y fina arena. Practicar esnórquel entre peces tropicales. El suave balanceo de palmeras. Relajación total bajo un cielo de gordas nubes de algodón, y días llenos sol sin y sin las preocupaciones de la rutina diaria.

Para mí, el Caribe es uno de esos destinos idílicos, una parte del mundo donde todo lo que acabo de describir es realidad, y el lugar perfecto donde recuperar las energías y relajarnos mientras aprendemos sobre las maravillas naturales de las islas. Un itinerario en barco permite recorrer lentamente los tesoros del mar y guardarlos por siempre en la memoria. Navegando con Princess Cruises las aguas y las islas del Caribe sur, occidental y oriental, podrá descubrir una miríada de islas hermosas, e innumerables caletas y lugares con qué soñar.

Pero comencemos con la maravilla de entre las maravillas en este itinerario. La bahía Trunk en Saint John, con su combinación perfecta de arenas blancas, aguas turquesas y ambiente inmaculado, es una de las bellezas naturales del mundo. Es un destino de imagen de postal adonde uno quisiera viajar en los fríos días de invierno. Este lugar fue votado como una de las playas más hermosas del mundo, la clase de refugio de blanca arena digno de una campaña de cerveza Corona. Es la clase de destino que uno usaría como ejemplo del destino más tranquilo y perfecto del mundo.

La bahía Trunk es probablemente el destino más espectacular en este crucero por el Caribe, pero toda la región es un destino tras otro de paraísos tropicales y magníficas playas. The Baths, en Virgin Gorda, por ejemplo, es otro de los increíblemente hermosos destinos que tiene el Caribe, con un sector de mar de aguas transparentes entre enormes rocas de hasta 12 metros de alto. Las aguas poco profundas entre estos peñascos masivos forman piscinas naturales donde flotar bajo el calmo cielo (y rodeados de palmeras que se mecen con la brisa), y practicar esnórquel junto a la costa entre cardúmenes de peces de colores que brillan alegremente justo bajo la superficie del agua. Afortunadamente, como estas formaciones de granito son una maravilla geológica, la zona ha sido protegida como parque nacional. La bahía Magens en St. Thomas es otro destino obligatorio. Una de las playas más destacadas de la isla cuenta con un arboreto, bosquecillos de cocoteros y un sinfín de rincones perfectos para tomar fotos.

Para los buceadores y amantes del esnórquel, Roatan es otro destino obligatorio. No fue sino hasta hace bastante poco que los barcos pudieron anvlar ahí. Esta es una de las islas de la Bahía, cerca de la costa de Honduras, y posee una increíble vida marina además del segundo arrecife más grande del mundo. Hace algunos años tuve la buena suerte de bucear en esas aguas, y la variedad de peces y criaturas marinas era comparable con la que existe en destinos mucho más remotos. Entre los posibles avistamientos se encuentran sonrientes tiburones ballena, tortugas verdes y mantarrayas águila, mientras que los peces loro, pez damisela, pez mariposa y pez ángel son compañeros constantes que le harán sentir parte de su mundo.

A veces son las atracciones fuera del agua las que atraen a los visitantes, como es el caso de Les Pitons en Santa Lucía. Estos dos volcanes de forma cónica casi perfecta guardan la bahía Jalousie en la parte sur de la isla, y se elevan más de 609 metros sobre el nivel del mar. La formación geológica de sanos arrecifes de coral y las aguas termales, así como los propios volcanes, han llevado a la designación del área como Patrimonio de la Humanidad, protegiéndola de cualquier desarrollo posterior. En la misma ruta del crucero descubrirá muchas más maravillas en tierra, incluidas ruinas mayas en todo Yucatán, con un tour de Belice a Cozumel y a la Costa Maya.

Además de la belleza en tierra y en mar, otro atractivo son las diversas culturas del Caribe, una combinación de influencias en la región, que se expresa en la gastronomía, la arquitectura y las artesanías. Sint Maarten es, definitivamente, uno de los ejemplos más interesantes de esta mezcla, una isla que sigue manteniendo sus mitades francesa y holandesa, un acuerdo que data de 1648. Cada una es conocida por su atmósfera vibrante: En la mitad holandesa tenemos la dinámica vida nocturna, las bebidas de ron y la activa atmósfera del casino, en tanto que en el lado francés está la increíble gastronomía francesa, oportunidades de compras y playas de arena blanca.

Las hermosas playas de St. John
Las hermosas playas de St. John